|
[Todos y cada uno de nosotros, tenemos en nuestro interior un demonio que nos hace dudar y que se enreda en el alma, no deja;ndonos que veamos con claridad cual es el camino a seguir... Esta es la historia de alguien que lucha contra sus demonios: la adicción. ¿Cua;les son los tuyos?] Sé bien que algún dÃa mi tormenta escampara; Espero, ¡mi vida! que en mÃ, deje de nevar. Tengo tanto que dar pero mis demonios, no me quieren dejar. Intentaré, si he de caer incorporarme, cien veces cien, sin importarme el precio que haya que pagar. Juro que no habra; amanecer en el que no luche por ser libre al fin y no deje nunca de crecer. El miedo me corteja. Bailan mis dudas con mi mal. El fracaso me aconseja que no cante victoria hasta el final. Perdà mi libertad por creer que el mundo terminaba a mis pies. ¡Abra;zame!, no me dejes caer. Arrópame con la fuerza de ver que manana el sol saldra; para mà también. Ayúdame, dame tu luz. Comparte conmigo mi cruz. Préstame constancia mi nina, ¡préstame paz! |
|
||||